VIAJE A LONDRES SIN GLUTEN: Qué divertido

El fin de semana pasado estuvimos en Londres, una ciudad maravillosa. Habíamos estado más  veces pero nunca con Jorge. Como hacemos desde  que viajamos con Jorge nos alquilamos un apartamento cerca de Hyde Park, justo al lado de la parada de metro de Queensway. El apartamento nos pareció estupendo por su situación y precio (150€ la noche) que para cuatro no estaba nada mal para los estándares de Londres. Tenía dos camas dobles y una pequeña cocina con microondas, una pequeña vitro y suficiente menaje de cocina.
El desayuno era fácil porque lo hacíamos en el departamento y nos llevamos lo indispensable sin gluten para Jorge y los supermercados en esa zona cierran a medianoche. La comida resultó muy fácil también porque lo hicimos a la manera británica con un sandwich al medio día y el de Jorge lo llevábamos preparado. De todos modos, una buena opción es que en el Starbucks hay una limitada oferta gluten free con un sandwich y un brownie perfectamente envasados  y etiquetados y que puedes pedir que te sirvan sin abrir en vez del expositor.
 Fueron las cenas donde quisimos arriesgar un poco más, probamos una pizzería en Covent Garden, Carluccio´s donde cenamos muy bien uno de los días y parecía que controlaban bastante, a pesar de que en la propia carta sin gluten había un aviso preventivo de que no podía controlar la contaminación cruzada pero eso parece que es bastante común encontrarlo en todas las cartas, especialmente para el tema de los frutos secos que me dio la sensación de que en Gran Bretaña lo tienen peor que nosotros. Otro de los días cenamos en el apartamento sin problema y el último decidimos probar suerte en Camden Town donde, a pesar de que encontramos un italiano con menú gluten free en la carta, decidimos decantarnos por algo más local Cocobamboo y encontramos uno brasileño donde nos dio la sensación de mucha seguridad. El trato fue exquisito y el menú muy bueno a base de carnes a la brasa y arroz. Pasamos un rato muy agradable.
El tema del etiquetado pienso que está mucho mejor que en Francia pero peor que en España. No se encuentran mucho etiquetado Gluten Free pero aun en pequeños supermercados de barrio (ejemplo. Sainsbury) se encuentran algunas estanterías gluten free con pan, pasta y algunas cosas más.
Por otro lado, sí que nos dio la sensación de que el etiquetado era más claro que en España, destacando más claramente el gluten y el trigo por lo que en aquellos productos donde no ponía nada era más fácil asumir que no tenían pero tampoco arriesgamos. Por ejemplo, en España etiquetamos sin gluten hasta los yogures (lo que a mí personalmente, no me parece mal) pero allí este tipo de etiquetado era raro de ver pero en el resto estaban muy destacados los alérgenos y en concreto, el gluten. Un ejemplo, en el que  sí que entramos, y arriesgamos,  fue en la tienda de m&m world donde se puede encontrar un ejemplo de correcto etiquetado de alérgenos sin declarar gluten free.
Por supuesto, la oferta en RyanAir era muy limitada y no incluía sandwiches.
En resumen, disfrutamos mucho del viaje y la comida nos supuso menos quebraderos de comida que en Francia, por ejemplo. De todos modos, parece que siguen siendo más fáciles las cosas para vegetarianos y veganos que para los celíacos pero tuvimos muy buenas sensaciones este viaje.

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